Incremento de emisiones de GEI en el transporte de carga: 4 factores clave en América Latina
Desde el Centro Latinoamericano de Innovación en Logística (CLI), desarrollamos una cartilla de descarbonización especializada para entender por qué están aumentando las emisiones de GEI en el transporte de carga y qué pueden hacer las empresas para enfrentarlo. Vamos a explicar el problema de forma simple, útil y accionable para tomadores de decisión en logística, transporte y sostenibilidad.
¿Por qué aumentan las emisiones del transporte de carga?
El crecimiento de las emisiones no responde a una sola causa. Es el resultado de cuatro factores estructurales que hoy se están intensificando en América Latina y Colombia: 1. Una región poco preparada para la intermodalidad En América Latina, el transporte de carga sigue concentrándose casi exclusivamente en carretera. Esto no es una decisión estratégica, sino una consecuencia de infraestructura limitada para conectar distintos modos de transporte como el férreo, fluvial y marítimo. Cuando no existen terminales intermodales eficientes ni redes ferroviarias desarrolladas, las empresas no tienen alternativas reales para mover carga de forma más limpia. El resultado es una alta dependencia del camión, que, aunque flexible, es menos eficiente en consumo energético y emisiones por tonelada transportada frente a otros modos.
2. Flotas envejecidas y poco eficientes
Otro factor crítico es la edad de la flota de transporte. En muchos países de la región, los camiones superan ampliamente los 15 años de uso, operando con tecnologías obsoletas que consumen más combustible y generan mayores emisiones. Este problema se agrava cuando la infraestructura vial es deficiente. Carreteras en mal estado, tramos no pavimentados y congestión constante aumentan el desgaste de los vehículos y reducen su eficiencia operativa. Renovar flota no es solo una decisión ambiental, sino una necesidad para reducir costos y emisiones de GEI.
3. Ineficiencias logísticas que multiplican las emisiones
Las emisiones no solo provienen del tipo de vehículo, sino de cómo se usa. En la región, una parte importante de los recorridos se realiza con baja ocupación o incluso en vacío, producto de una planificación deficiente y de la fragmentación de la cadena logística. La falta de coordinación entre generadores de carga, transportadores y operadores logísticos provoca rutas redundantes, tiempos muertos y un uso ineficiente de la capacidad instalada. Cada kilómetro recorrido sin carga útil representa emisiones innecesarias que podrían evitarse con mejor gestión y colaboración.
4. Más demanda, consumidores más exigentes
El crecimiento del comercio electrónico y los cambios en los hábitos de consumo están transformando el transporte de carga. Hoy se mueve más volumen, pero en pedidos más pequeños, con mayor frecuencia y con expectativas de entrega cada vez más rápidas. Esto genera más viajes cortos, mayor presión sobre la última milla, empaques más voluminosos y un aumento en devoluciones y entregas fallidas. Todos estos elementos reducen la eficiencia del transporte y elevan las emisiones de GEI por unidad entregada, incluso cuando la demanda total no crece de forma proporcional.
¿Qué pueden hacer las empresas?
Comprender estas dinámicas te permite:
✔ Diseñar estrategias de descarbonización basadas en datos.
✔ Mejorar eficiencia operativa.
✔ Reducir costos logísticos.
✔ Aumentar competitividad.
✔ Cumplir metas ESG.
En nuestra Cartilla de Descarbonización, profundizamos en estos factores y presentamos estrategias graduales y efectivas para mitigar el impacto ambiental del sector.
Este material es tu guía para la transformación del transporte de carga a un modelo sostenible.
#LaColaboraciónProduceResultados