COLABORACIÓN EN OPERACIONES DE TRANSPORTE

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En la actualidad se habla mucho de la colaboración en diferentes procesos de la cadena de valor, sin embargo, lograr escenarios de colaboración no es algo que se obtenga con la celeridad y la facilidad que se espera y son más los casos fallidos que los exitosos por una serie de motivos como lo son la alineación de los equipos involucrados e impactados, el entendimiento de expectativas, las barreras comerciales, normativas y legales e incluso, la disposición de las empresas y con gran relevancia, la disposición de las personas.

Los escenarios de colaboración en los esquemas de transporte son de gran impacto, al ser un rubro de bastante peso en el estado de resultados de las compañías y de la estructura de costos de los productos. Cada acción que se realice en términos de colaboración en las operaciones de transporte impacta positivamente las cifras relacionadas a los ítems mencionados, trayendo como consecuencia una mejora de costos operativos, al igual que mejoras en el nivel de servicio, llevando a un mejor desempeño y a una mayor madurez de las cadenas de suministro.

Para lograr escenarios de colaboración, lo primero que debemos hacer es identificar y reconocer que somos una cadena de valor. Suena sencillo, pero en la realidad cada organización vela por su propio interés y en ocasiones es una herejía el pensar en compartir beneficios de manera conjunta, siendo necesario romper los paradigmas de colaborar, incluso aún con nuestra propia competencia en el mercado.

Identificando el compuesto de las cadenas de valor podemos de igual forma identificar los diferentes tipos de colaboración del transporte dentro de su propia cadena de valor, por ejemplo, sinergias de transporte de materias primas y productos terminados en corredores round trip haciendo uso de unidades de transporte dedicadas con una mayor frecuencia de viajes y una dilución de los costos fijos, independientemente si se trata de esquemas propios o tercerizados. Estos esquemas lógicamente presentan un límite, por lo que es conveniente explorar con otras empresas esquemas de colaboración entendiendo por igual su cadena de valor y la infraestructura disponible, encontrando los puntos en común y posibilidades de sinergia, claro está, si hay compatibilidad de carga, tipo de unidades de transporte, tiempos logísticos, corredores logísticos afines, cargues y descargues eficientes, etc.

Situaciones como las demoras por almacenes saturados, las ineficientes ventanas horarias de los diferentes actores de las cadenas de valor y la desalineación de las personas responsables de cada momento o actividad logística hace que se generen disrupciones en los esquemas colaborados y que se desincentive por los “malos resultados”; de allí que la concientización, participación y lo más importante, la construcción conjunta de todos los actores que se involucran bajo el nuevo esquema. Si se logra este nivel de apropiación de los diferentes procesos hace que la colaboración no sea únicamente sobre un proceso de transporte, sino se engrandezca como una gran colaboración de esquemas logísticos integrales con un propósito común.

El establecimiento de métricas, visibilidad, curvas de aprendizaje e incorporación del esquema como proyecto de productividad y mejora continua en las diferentes organizaciones son estrictamente necesarios para que las condiciones de éxito se den y los beneficios sean consolidados en cada una de ellas. Un punto para tener presente es el liderazgo del esquema; la articulación por parte del actor del transporte bien sea tercerizado o propio es muy importante y habitualmente es quien logra conocer las variables de los protagonistas de la cadena de valor, armonizando las necesidades de cada uno, con acuerdos de servicio en esquemas de ganar -ganar.

El entender los trade off de las diferentes cadenas de suministro que intervienen en los esquemas de colaboración de transporte es necesario para que las eficiencias económicas y de servicio sean el lenguaje común y se logre una correcta negociación del balance de los beneficios, siendo esta una de las partes más complejas, al ser habitual que en las negociaciones se encuentren actores que desean llevar todo el beneficio a una sola organización. En lo posible es conveniente tener una negociación de libros abiertos o en su defecto un alto grado de confianza y profesionalismo que permita una sana y benéfica negociación, al igual que documentar los acuerdos de manera formal y dar la visibilidad en los niveles gerenciales de cada organización y no únicamente en los niveles operativos y administrativos.

En conclusión, no existe una formula única de colaboración y está sujeto a las particularidades y conocimiento profundo de las cadenas de valor de las diferentes organizaciones que abordan este tipo de esquemas. Los trade off y la consecuente negociación de beneficios para todos los actores debe ser completamente transparente y con un claro esquema de ganar-ganar.

El construir un propósito común con todos los involucrados hace que se mute de una colaboración en operaciones de transporte a esquemas de rediseño y optimización de operaciones logísticas y, por último, los beneficios de la colaboración generan en consecuencia una mayor competitividad de las cadenas de valor a través del costo y la mejora del nivel de servicio de todas las empresas involucradas.

Escrito por:  Boris Javier Baracaldo Gerente Logística
BIMBO Colombia